La filariosis canina o enfermedad del gusano del corazón es una enfermedad cardíaca grave y potencialmente mortal. El agente causante de la misma es el parásito sanguíneo conocido como Dirofilaria immitis.

El parásito se transmite a través de la picadura de mosquitos de los géneros Aedes, Anopheles, Culex y Taeniorhyn- chus, una vez que el perro ha sido infectado, las larvas viajan por el torrente circulatorio y van madurando hasta su forma adulta, las cuales, suelen instalarse en las cámaras cardíacas y vasos pulmonares.

La presencia del parásito genera inflamación aguda en la túnica interna de las arterias, lo cual conduce a un aumento de tamaño en las cámaras cardíacas y posibles eventos tromboembólicos a nivel pulmonar.

El diagnóstico e instauración del tratamiento de forma oportuna pueden evitar el desarrollo de daños irreversibles en la salud del animal. El uso de algunos biomarcadores nos permite identificar de forma temprana los efectos causados por Dirofilaria immitis a nivel cardio pulmonar.

La respuesta de fase aguda en perros con Dirofilaria immitis, se caracteriza por cambios significativos en las Proteínas de Fase Aguda, lo que indica procesos inflamatorios que podrían contribuir a la progresión de la enfermedad.

Diversos estudios demuestran que los niveles de albúmina y la relación albúmina- globulina A/G son significativamente bajos, mientras que los niveles de proteína total, β2 globulina y γ globulina se encuentran significativamente elevados.

La proteína C reactiva (CRP) aumenta según la gravedad de la enfermedad; se ha observado una fuerte correlación entre los valores de CRP y la hipertensión pulmonar.

Los perfiles de proteínas séricas y las concentraciones de CRP en la filariasis canina pueden reflejar el estado de salud de los perros infectados, el ensayo de CRP puede usarse como un marcador útil en perros infectados con D. immitis para determinar su pronóstico.